El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en febrero de 2026 una suba mensual del 2,9%, de acuerdo con los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El resultado se ubicó por encima de las estimaciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central, que proyectaba un 2,7%, y también superó la medición del IPC de la Ciudad de Buenos Aires, que había marcado un 2,6%.
Con este dato, la inflación repitió el mismo nivel registrado en enero, lo que implica que el indicador no muestra una desaceleración desde mayo de 2025. En términos acumulados, el índice de precios suma 5,9% en el primer bimestre del año, mientras que la variación interanual alcanzó 33,1%.
Regulados y núcleo impulsaron el índice
El análisis por categorías muestra que los precios regulados fueron los que más aumentaron durante el mes, con una suba del 4,3%, impulsada principalmente por actualizaciones en tarifas y servicios con fuerte componente impositivo.
En segundo lugar se ubicó el IPC núcleo, que avanzó 3,1%, con una aceleración de medio punto porcentual respecto de enero. Este indicador —que excluye precios regulados y estacionales— superó el 3% por primera vez desde abril de 2025.
En contraste, los precios estacionales registraron una baja del 1,3%, reflejando principalmente ajustes en productos con fuerte variación por temporada como frutas, verduras o algunos servicios turísticos.

Vivienda y alimentos encabezaron las subas
Entre los distintos rubros que componen la canasta del IPC, la mayor variación se registró en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 6,8%, explicado en gran parte por aumentos en tarifas de servicios públicos y cambios en los esquemas de subsidios aplicados en distintas provincias.
El segundo mayor aumento correspondió a Alimentos y bebidas no alcohólicas, que subieron 3,3% y acumulan tres meses consecutivos con incrementos superiores al 3%. Dentro de este rubro, los principales impulsos provinieron del encarecimiento de carnes y derivados.
En el otro extremo, las menores variaciones se registraron en prendas de vestir y calzado, que no presentaron cambios en febrero, y en bebidas alcohólicas y tabaco, con un incremento del 0,6%.
Servicios por encima de bienes
Otra de las tendencias que se mantiene en el comportamiento de los precios es la mayor presión inflacionaria en los servicios. Durante febrero, este segmento registró una suba del 4,0%, mientras que los bienes aumentaron 2,3% en promedio.
En términos interanuales, la diferencia también es significativa: los servicios acumulan una variación del 43,4%, frente al 28,4% registrado en los bienes, lo que refleja un proceso de recomposición de precios relativos en sectores vinculados a tarifas, transporte y servicios personales.
Cómo se calcula el IPC
El IPC nacional mide la evolución de los precios de una canasta representativa de bienes y servicios consumidos por los hogares urbanos. Para su elaboración, el INDEC releva precios en 39 aglomerados urbanos de todas las provincias, y luego consolida esa información para obtener el índice nacional.
La canasta se organiza en 12 divisiones de consumo, entre ellas alimentos, vivienda, transporte, salud, educación y recreación, lo que permite analizar con mayor precisión cómo impactan los cambios de precios en los distintos rubros de gasto de los hogares.
En este contexto, el dato de febrero confirma que la inflación continúa en niveles moderados respecto de años anteriores, aunque con una dinámica todavía heterogénea entre rubros y categorías de precios.
