Aberturas Valentinuz dejó de operar tras casi 50 años de actividad y 34 trabajadores quedaron sin empleo. La venta de la planta del Parque Industrial permitió afrontar salarios adeudados e indemnizaciones. El sindicato de la madera informó que ya son unos 100 los puestos perdidos en el sector durante 2026.
La actividad de Aberturas Valentinuz llegó a su fin en Paraná luego de casi cinco décadas de funcionamiento. La empresa, dedicada a la fabricación de puertas, ventanas y otros productos de madera, vendió las instalaciones que ocupaba en el Parque Industrial de la capital entrerriana y destinó los fondos obtenidos al pago de salarios pendientes y acuerdos indemnizatorios con sus trabajadores.

La producción había quedado paralizada el 13 de mayo y nunca volvió a ponerse en marcha. Con la venta del predio, también concluyeron las negociaciones que durante los últimos meses habían mantenido los empleados, sus representantes legales y la compañía.
El cierre dejó a 34 personas sin su fuente laboral. La cifra contrasta con los 110 trabajadores que llegó a emplear la firma durante su período de mayor actividad, evidenciando una reducción progresiva de su plantilla a lo largo de los años.
Una fábrica con casi cinco décadas de historia
Aberturas Valentinuz comenzó sus actividades en 1977 y desarrolló su producción dentro del sector maderero de Paraná. Algunos de sus empleados permanecieron durante varias décadas en la compañía y se encontraban próximos a la edad jubilatoria cuando se produjo el cierre.
Silvio Chiarella, secretario general del Sindicato de Obreros de la Industria de la Madera (SOIM) de Paraná, señaló que el desenlace significó el cierre de una etapa para los trabajadores. Según explicó, los empleados habían mantenido sus tareas pese a registrar salarios adeudados desde febrero y a la incertidumbre sobre la continuidad de la fábrica.
La preocupación sindical se concentra especialmente en quienes tienen más de 60 años. Chiarella sostuvo que, aun con los acuerdos indemnizatorios, este grupo enfrenta mayores dificultades para volver a insertarse en el mercado laboral del sector.
Además de las indemnizaciones, resta completar en algunos casos la documentación laboral correspondiente, necesaria para acreditar períodos de trabajo y aportes realizados.

La venta de la planta y los acuerdos
De acuerdo con la información aportada por el sindicato, la venta de las instalaciones permitió avanzar con acuerdos individuales entre la empresa y los ex empleados. Las negociaciones fueron canalizadas por el abogado Fausto Gripaldi y los representantes legales de los trabajadores.
La mayoría de las indemnizaciones ya había sido abonada, aunque podía quedar algún caso pendiente. Debido a que los acuerdos fueron establecidos de manera individual, el sindicato no informó un porcentaje general de cumplimiento.
El vínculo directo entre los propietarios y el gremio también se interrumpió luego de la paralización de mayo. Desde entonces, las comunicaciones se realizaron principalmente a través de los abogados de las partes.
En junio, el sindicato había realizado una protesta frente a la planta para reclamar respuestas por los despidos, los salarios adeudados y las indemnizaciones. En ese momento, según había informado Elonce, 17 empleados habían sido despedidos, 13 permanecían con licencia sin goce de sueldo y solo se mantenía personal para tareas de guardia.

El impacto sobre el sector maderero
El cierre de Aberturas Valentinuz se produce en un contexto que el SOIM describe como de fuerte retracción de la industria maderera en la región. El sindicato representa a trabajadores de la costa del río Paraná y de parte del centro de Entre Ríos, y sostiene que las empresas del sector atraviesan dificultades para mantener sus niveles de actividad y empleo. Según los datos proporcionados por Chiarella, alrededor de 100 trabajadores perdieron sus puestos en el sector maderero durante 2026 dentro del área de representación del gremio.
El dirigente vinculó esta situación con la caída de la actividad y manifestó preocupación por la situación de las pequeñas y medianas empresas del rubro. Desde el sindicato plantearon la necesidad de medidas que acompañen a estas compañías ante las dificultades que atraviesan.
Para los trabajadores de Aberturas Valentinuz, el cierre implica el final de una relación laboral que, en algunos casos, se extendió durante décadas. La venta de la planta permitió avanzar con las obligaciones económicas pendientes, pero también marcó el cierre definitivo de una de las empresas con trayectoria en el sector maderero de Paraná.

