La decana del Instituto del Conurbano de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), Dra. Bárbara Couto, compartió un profundo análisis sobre el perfil productivo de la región metropolitana de Buenos Aires, los cambios en la estructura industrial y los desafíos que enfrentan los municipios, en una reciente edición radial de Conexión Parques.
El perfil productivo del conurbano
Desde el Observatorio del Conurbano, la UNGS publica periódicamente datos actualizados sobre el producto bruto geográfico y la composición sectorial. Según Couto, “el conurbano y la región metropolitana de Buenos Aires presentan un perfil heterogéneo, pero en donde la industria sigue siendo un motor del desarrollo, tanto de la creación de empleo como de la innovación tecnológica”.
La especialista subrayó que la región concentra más del 60% de la industria de la provincia de Buenos Aires y que, en cada municipio, la actividad industrial representa entre el 20% y 30% del producto local.
Transformaciones y nuevas configuraciones
La decana explicó que, a lo largo de las décadas, el conurbano ha atravesado distintos momentos de expansión y reconversión. “Podemos advertir capas geológicas de diferentes tramas industriales que dan cuenta de etapas históricas en el desarrollo productivo”, indicó.
Si bien los sectores tradicionales siguen siendo industria, comercio, transporte y desarrollo inmobiliario, en los últimos años se sumaron servicios tecnológicos y logística, impulsados especialmente tras la pandemia y el crecimiento del comercio electrónico.
Reconversión de espacios fabriles
Un punto central del análisis fue el destino de las antiguas fábricas o galpones en desuso. Para la decana, “los proyectos de reconversión de ex zonas fabriles plantean oportunidades interesantes para generar nuevos espacios productivos, desarrollos inmobiliarios o incluso espacios públicos ligados al esparcimiento y la cultura”.
Este enfoque, resaltó, permite articular planificación urbana con desarrollo productivo y sostenibilidad ambiental.
La cocina del Observatorio
Sobre el trabajo interno de la universidad, la entrevistada detalló: “En la cocina hay equipos interdisciplinarios de economistas, urbanistas, ecólogos y cientistas políticos que buscan producir conocimiento útil para empresas, gobiernos y organizaciones sociales”.
Además, la UNGS ofrece servicios que van desde planes urbanos e infraestructura hasta certificaciones ambientales como huella de carbono e hídrica, colaborando con empresas y parques industriales.
Creación neta de empresas: luces y sombras
Uno de los indicadores más relevantes del Observatorio es la creación neta de empresas, que mide la diferencia entre aperturas y cierres. Según Couto, “vemos un enorme esfuerzo por abrir nuevas firmas, pero una gran dificultad para sostener una tasa positiva de creación neta”.
La serie histórica muestra que, tras un crecimiento entre 2003 y 2008, la industria experimentó fuertes oscilaciones y desde 2016 predomina una tendencia negativa, profundizada durante la pandemia.
“Ese indicador es bastante triste porque refleja lo difícil que es sostener la actividad económica en un contexto de macroeconomía inestable y dificultades de acceso al crédito”, concluyó.
Academia, sector privado y gobiernos: un triángulo necesario
Couto insistió en la importancia de fortalecer la articulación entre la universidad, el sector privado y el sector público para pensar estrategias sostenibles de desarrollo.
“La universidad pública tiene mucho para aportar en la transformación del territorio y en acompañar a las empresas en sus desafíos”, remarcó.

